lunes 16 de noviembre de 2009

Dioses y Monstruos


No creo en dioses vengadores

y a veces, doy fe, me hacen falta.

Ni a Zeus caprichoso de su ira

ni a apocalipsis alguno

de cualquier manera necesito.


Temer más de lo que soy temido

no hiere mi vanidad,

tampoco parece darme orgullo.

El rencor no me ha hecho suyo,

esa es toda la victoria

que me hace falta para ganar.


Miro al mar ligero en mi equipaje,

sereno, porque sé que soy

tan capaz de mirar a los ojos

como capaz era también antes.







Farid Othman-Bentria Ramos

viernes 13 de noviembre de 2009

Un soneto vivo





Qué queda hoy en mi ser resucitado

del camino que anduve, del ayer,

que hube aprendido aprendiendo a querer

si el final vuelve a ser inesperado.



Qué es de aquél futuro que hoy es pasado,

no todo lo que quise pudo ser;

sé volar, parece que vuelvo a ver,

pretendo que veo el mar, ilusionado.


Ante mi pecho dios estremecido

hoy se abre al horizonte y me confiesa

que vuelvo a ser humano y que he vencido,


que tengo en mis latidos concentrada

la mirada imponente que atraviesa

a destino y canción desesperada.











Farid Othman-Bentria Ramos

lunes 2 de noviembre de 2009

Noviembre


Siento calor a mi espalda y no es el amanecer.
Un paso atrás sería aún hoy un eco irremediable, un amargo escalón cubierto de hielo. Sólo puedo avanzar, y esa única dirección que cabe para mis pasos es algo que lejos de retraerme me satisface. Bendigo esta extrema limitación. Lo bendigo y no soy dios ni falta me hace.

Desnudo al sol, sin falsas apariencias, soy lo que soy, empiezo a ser de nuevo por mí mismo. Una caricia más vuelve a no estar perdida, los pasos hacia el fondo del mar de Alfonsina, es curioso, pero parecían más propensos cuando no caminaba solo. Abro los brazos y empiezo a correr hacia mi futuro, sintiendo la brisa que me acoge en la carrera como cuando era pequeño y no sabía que corriendo avanzaba. No tengo miedo de mí. Busco al sol que parece bullir de mis entrañas.

No quiero ser soneto de olas tristes y párpados sombríos, no hay razón para no erguirme y mirar cara a cara a mi presente. Tengo el orgullo en flor, incipiente, cristalino, formándose a una altura que hace poco no creía para mí.
Del amor me queda el desencanto y la esperanza. Le estoy cuidando bien, lo arropo, lo visto sin prisas sin querer ni por asomo disfrazarlo. Late en mí, es parte de mí, tantas veces es yo mismo que no me entendería rechazándolo y si así lo hiciera, sin duda, no sería por mi causa. Mi amor es mío y hoy entiendo que también soy yo y que a veces lo comparto.

Hoy quiero ser soñando y sin defensas el caballo que atraviesa las montañas, de bella crin luchando contra el viento, de vivo color sin temor al horizonte, de galopar seguro y cabriola henchida, dueño de su fuerza, digno del brillo de sus ojos y sin necesidad de unicornio ni pegaso para sentirse único en su brío, bucéfalo magnánimo abanderando los sueños de mil hombres, adalid y libre, libre con el alma más grande que el cuerpo, libre para compartir su carrera si la belleza le aguarda en cualquiera de sus formas. Hoy quiero galopar, con la mar sobre mi lomo, por el aire.

Hoy el tiempo no es más que relativo. En mi piel no hay más espacio tras la muda. Veo venir mi futuro y me pertenezco. Siembro calma y tempestad sin saber sus frutos y fiel a mí me sugiero, me pretendo y me pregunto quién me buscará, quién acaso me estremece, quién querrá de mí lo que los cerezos hacen con Noviembre.















Farid Othman_Bentria Ramos

lunes 19 de octubre de 2009

Entre el sueño y el horizonte


Las gotas caían marcando el tiempo como el segundero de un reloj. A media luz, sus ojos parecían el contraste perfecto entre el sueño y el horizonte. Podía ser una sirena, era una musa.
En cada ola pude recoger como velos los ecos de sus pisadas, el agua me arrastraba y no me hubiera importado dejarme llevar, pero no siempre es el momento.
Hubo días en que las pequeñas cosas tenían el perfume que ella guarda. La inocencia no debería desprenderse nunca, quizá hay respuestas que es mejor no saber a pesar de todo.
Un lejano occidente, el próximo que se levante. No debería mirar más ojos que los que sepan verla.


Un día me contó que se atrevió a pasear sola por el parque, entre la niebla, no quiso reconocer un solo sendero. A veces no es buena idea buscar nuevos caminos donde hemos ya pisado antes, pero también es sano aprender a tropezar por uno mismo. Me contaba que incluso entonces no podía dejar de pasar su mano entre los setos, acariciar sus hojas como si mesase el pelo negro de la luna; yo me la imaginaba sonriendo, encogiendo los hombros de vez en cuando mientras detenía su carrera pero no sus pasos, tan dulce, tan sumamente pícara que siempre pienso que le faltan pecas en las mejillas. Sé que, sin duda, esperaba que apareciera el Minino de Chesire, que quería preguntarle cosas, que no sé si quería todas las respuestas, necesita al minino menos de lo que cree pero me encanta verla sonreir mientras lo busca.
Esa noche el parque tenía los silencios a flor de piel. Los escalofríos encendían torpes las estrellas. Ella no quería asustarse.
Ocurrió que quiso confundir el viento entre las hojas del Otoño con la brisa del mar de cualquier playa, y en su deseo suspiró cerrando los ojos y henchido el pecho el cedro le olío a mar y eucalipto, y sintió sus pies desnudos caminando sobre la arena, acariciados suavemente por la espuma y la sal. Se acomodó el cuello del abrigo en el refugio de su ternura y caminó hacia el rompeolas donde tantas otras veces alguna tormenta lejana le había dado qué pensar.
Los ojos le brillan siempre con la misma calidez que tentador se muestra el horizonte.
Cada lágrima que quiso derramar fue una llamada entre acordes, sus alas sabían volar pero el problema parecía ser la dirección. "Siempre habrá canciones para ti princesa, siempre tendrás ciudades enteras donde encontrarte".
Ya con la mirada más certera, me contó que no quiso jugar más cuando abrió los ojos. Que la niebla cubrió al mar y las olas volvieron a ser viento en los árboles. En la noche cerrada la luz de la Luna llena se difuminaba hasta encontrarla y, casi ingrávida, con los pies aún descalzos y brillantes de rocío (o quizá de espuma del mar), abrazó sus rodillas y dejó caer primero la barbilla y despues los párpados, no me supo decir si fue soledad lo que sintió entonces, yo más bien creo que fue anhelo.
Despertó con el rubor de los pasos quietos, con los pies fríos y dos amapolas llenas de pasión en las mejillas. Cualquier hombre envidiaría al sol que la abrazaba. Ladeó su cabeza y sonrió, como posando, sabiendo la belleza de cada instante y que cada instante le pertenecía. Ese parque no volvió a ser el mismo parque, era silencio y canción, viento y hoja, ola y brisa. Entre sus dedos permanecía el eco de aquella noche imposible de perder. Volvía a suspirar, cerraba los ojos tan etérea que de nada servía la realidad entonces. Me susurró que no quiso abrir los ojos cuando un nuevo perfume, no obstante conocido, quizá soñado, se acercó a ella, acarició su piel dejando entrar pausadamente los dedos en su pelo, como si ella fuera su noche siempre, alzó su barbilla levemente y la besó.

Despierta cada día con la promesa de encontrarle pero no lo busca, sabe que será su perfume quién lo delate. Será cálido como el sol, prometerá la eternidad aún sin saberlo; sabrá mirar con ella al horizonte, distinguir la brisa de la espuma, el viento de los árboles, la sal de su fruta; caminará descalzo sobre la arena de alguna playa y ninguno sabrá quién sigue los pasos del otro; será vino en los labios, noche mesada por el tacto, canción más que cantante.
Es ella. Vuelve más desnuda y cándida, más risueña, más que antes. Crece en ella la mujer para ser musa, el dios para ser amante, la eternidad, envuelta en su sonrisa, para ser instante.










Farid Othman-Bentria Ramos

jueves 15 de octubre de 2009

Blog Action Day


Inimaginable, hace sólo unos años era inimaginable que una iniciativa así pudiera llevarse a cabo, sin embargo hoy podemos compartir un diálogo mundial gracias a los blogs.
Hoy es el Blog Action Day y el tema es el cambio climático.

Impensable, cosa de iluminados agoreros, era también cualquier teoría acerca del cambio climático para algunos que curiosamente comparten corriente de opinión. Esperad, no sé por qué hablo en pasado, ayer mismo volví a escuchar como lo negaban.
Sinceramente, hay datos de sobra que os pueden dar otros mejor que yo para demostraros empíricamente que el cambio existe y cuáles serán casi inevitablemente sus consecuencias. No es mi labor pues aportar datos. Hay documentos gráficos muy elocuentes que también ayudan a la concienciación, tampoco soy yo el más adecuado. Podría seguir....y es que hoy, a diferencia de otros días, información específica sobre el cambio climático va a haber mucha, muchísima, y por desgracia sólo la leerán aquellos que ya están interesados, que ya están informados y concienciados, los que aún lo niegan seguirán haciéndolo.

Sólo puedo aportar mi opinión como algo genuino.

El problema existe y es grave, pero para mí el problema principal no es ya el cambio en sí, como para el holocausto tras la guerra el problema vuelven a ser los negacionistas.
Un sólo negacionista por cada mil concienciados en el intento de paliar aunque sea un poco los efectos del irremediable cambio climático es suficiente para que ni siquiera consigamos frenar la inercia destructiva, el gran monstruo al que tantas veces y en tan poco tiempo hemos dado y seguimos dando aliento. Me resulta difícil creer que estos negacionistas no se den cuenta que las consecuencias que no les asustan a ellos aterrarán a sus hijos, no solamente a los míos; que por haber hay países que empiezan a "mudarse", y que, en realidad, no les pilla tan lejos (ni en el espacio ni en el tiempo).
Se consiga o no algún objetivo los que no se esfuercen vivirán las consecuencias al igual que todos y las seguirán negando, pero no debemos ignorar al ignorante que decide serlo ni al que lo es por solemnidad, no en esta ocasión, porque ellos van a decidir muchas veces dónde nosotros opinamos, porque en un gran esfuerzo colectivo podemos separar a los líderes concienciados de la paja vulgar cubierta de fango, chapapote y beneficio.







Farid Othman-Bentria Ramos

domingo 4 de octubre de 2009

No Photo

"A las aladas almas de las rosas...
del almendro de nata te requiero,
que tenemos que hablar de muchas cosas,
compañero del alma, compañero"

Y parecía callar luego para siempre Miguel Hernández. Poco había ya que decir.

La vida a veces tardía nos desenfoca el concepto, a veces las cosas duelen muy por encima de la razón, y yo soy de los que pretende encima argumentos, no es vida.
No quiero esta vez una foto para mi texto, ninguna tendría sentido. Los tacones suenan cada vez más lejanos, previsible, pero nunca pensé que tan desconocidos, parece incluso que se quieran llevar lo mejor de mis recuerdos.
Si tuviera que expresarme ahora no elegiría el teatro, hay vanidades que denostan la interpretación. De nada sirve volar alto para caer en picado sin remedio.

Sin embargo, lato. Puedo mirar a la Luna directamente a los ojos y saberla tan cómplice como mis noches pasadas. Otros días vendrán y lo vivido jamás se perderá del todo por más que no cese de derramarse entre mis dedos. Otros días vendrán y en cada paso seré cada vez más un hombre que no esperará ser el hombre por otros esperado. Otros días vendrán con sus noches, y no olvidaré cerrar los ojos ante el viento y la brisa para henchirme de esperanza, y no olvidaré dormir de vez en cuando ante el silencio que me acoje, despertarme en el arrullo de las olas, con un leve sol buscando el rubor de mis mejillas. No olvidaré vivir, quiero vivir, no negaré amar entonces. Cambiará el horizonte pero seguirá allí, igual de cerca y lejos aún que antes, porque caminaré, seguiré caminando y lo veré cambiar, mis pasos harán que cambie y posiblemente mutarán mis anhelos, para no verlo cambiar, para estar quieto, ya hay muchos cobardes.








Farid Othman-Bentria Ramos

viernes 18 de septiembre de 2009

Mociones, raseros y cintas de video



Decía González Pons (el otrora feliz diputado casi raso del PP hoy día de rictus amargado) que en la foto publicada hace poco en la que se podía ver a Zaplana (con menos gimnasio y solarium y un cuello de camisa casi normal) acompañado de Mariano Rajoy (cuando era él) en 1.991, cuando el primero tomaba posesión de la alcaldía de Benidorm tras un caso vergonzoso de transfuguismo, tras el que hizo su fortuna en la zona, y el segundo le mostraba su agradecimiento a tan "molt honorable" acción desde la dirección del partido, que lo único que veía en esa foto era a dos personas preocupadas por la subida de impuestos. Si con impuestos se refiere al verbo impostar seguramente tenga razón, ya que la postura impostada del PP con el pacto antitransfuguismo no para de subir.


No se puede ser más falso, creo, digo creo porque lo mismo ya lo he creido muchas veces y siempre se han superado. Fomentar la idea de que el PP es el defensor único del pacto antitransfuguismo, es tan falso o más como cuando han intentado ser los únicos patriotas mientras entre otras cosas no han defendido las políticas de Estado y han dejado que su líder en la sombra torpedee los intereses económicos de España en el extranjero; tan falso o más que cuando han difundido la idea de ser la única garantía de la no ruptura del estado; tan falso o más que todo el tiempo que llevan viajando al centro; tan falso o más que cuando asocian el republicanismo a la izquierda más anárquica y radical, y luego se honran de los republicanos Merkel y Sarkozy.


El PP desde la firma del pacto ha violado más de 20 veces sus normas. El concejal del PP en Benidorm al que acusan de tránsfuga lleva expresando sus deseos de abandonar su concejalía, de desplazar de la alcaldía al más dentista que alcalde Pérez Ferrol, desde hace unos 4 meses. Los concejales socialistas de Benidorm tienen en algunos casos más de 20 años de intachable trayectoria política y sería muy estúpido plantearse siquiera que estarían dispuestos a manchar ese historial por unos meses de gobierno local. Incluir de manera casi despótica, faltando al honor, a Mayte Iraola, sólo es debido al desgaste al que quieren someter algunos a Leire Pajín. En todos los años que lleva la señora Iraola en política jamás ha reclamado cuota alguna de poder, es más, teniendo la oportunidad ha querido mantenerse a la sombra en varias ocasiones. A algunos les cuesta tirar de hemeroteca y les encanta impedir que otros lo hagan. El ataque tan exagerado no es a los socialistas de Benidorm es a tod@s los socialistas, que no se nos olvide nunca.


La opción de los concejales socialistas de Benidorm es durísima sea cuál sea el resultado. Los movimientos internos y externos son un elemento de estudio de grandes proporciones. La denuncia parece ser un "basta ya de poner la otra mejilla". La posición del PP la de siempre, el desgaste de la confianza en la política para obtener el poder, si hace falta, a pesar del estado; la de siempre pero con más urgencia, porque el suelo de la crisis ya ha quedado atrás y sería maravilloso aprovechar el trabajo de otros para recoger la cosecha, hacer ver que mismo sin programa son los poseedores de todas las eras de optimismo económico y darle de camino la razón y las gracias al loado Aznar por tener las recetas para salir de toda crisis y librarnos del mal (qué importa que en vez de a la democracia cristiana en Chile apoye a los que están con los herederos de Pinochet, entre otras cosas), amén.







Farid Othman-Bentria Ramos